Chambonadas del terremoto

Las voy a ir coleccionando aquí:

  • Los/as periodistas que insisten en aceptar la Escala de Mercalli como un indicador válido y difundir el número a través de los medios de comunicación. Esa escala es subjetiva, y puede representar nada fielmente la verdadera intensidad de un sismo. Ni siquiera la popular Escala de Richter es la usada en realidad al reportar magnitudes sismológicas, pero ésa es otra historia…
  • “Hay edificios que están inclinados, el ejemplo más claro es la Torre Pisa que se ha mantenido por siglos en pie y, por lo tanto, creo que es conveniente analizarlo con un profesional adecuado”. Lorenzo Constans, en relación a los edificios con grietas y fallas estructurales, muchos de ellos nuevos.
  • El Centro de Hipnosis, que se aprovechó del pánico para tratar de vender inscripciones para un curso de detección de “energías de las casas” usando varitas. Esto ha sido ampliamente demostrado como un autoengaño de quienes creen tener la habilidad de detectar X con esos métodos. Un caso famoso y reciente es el uso de esas varitas por parte del gobierno (!) de Irán para la detección de bombas en aviones, lo que ha sido repudiado por la comunidad científica en pleno como un acto peligroso e irresponsable.
  • El uso (¿oficial? aún está por verse) de mentalistas para buscar víctimas en la isla Juan Fernández.

3 Replies on “Chambonadas del terremoto

  1. Si tengo un familiar en un país que fue sufrió un terremoto, ¿de qué me sirve enterarme de la magnitud de un sismo -ya sea utilizando Richter o no? Lo que a mí me interesaría es la intensidad del sismo, porque probablemente la información no detallaría la calidad de las construcciones de todas las zonas afectadas, así como el tipo de suelo. En muchos casos tampoco se informa la profundidad del hipocentro o el tipo de falla, o cualquier otra variable que incida en los daños que provoque el movimiento. La subjetiva escala de Mercalli es el único indicador que yo conozco que pueda dar cuenta rápidamente qué le tocó sufrir a mi familiar -además, obviamente, de la cobertura de televisión. En cambio, qué erradamente tranquilo me quedaría luego de escuchar que vivió un sismo de una magnitud de “sólo” 6,3°, como el que afectó a Nueva Zelandia…

  2. Quizàs una mejor alternativa es averiguar cuál es la intensidad de movimiento sísmico que puede resistir el lugar que te interesa. El problema con la escala subjetiva es el mismo que mencionas para la Richter, es decir, que puedes alarmarte o tranquilizarte sin una buena justificación, ya que la realidad puede ser muy distinta a lo que el número te informa. En el caso de la de Richter, no obstante, podemos saber con antelación que por las características del terreno, las construcciones, etc. un movimiento de 6.3º es devastador en cierto lugar del mundo, mientras que en otro se aguantaría más o menos bien, de modo que sabrías si preocuparte o no.

  3. Gracias por responder, Eduardo (¡Y con tanta celeridad!).

    La verdad, no sabía que fuera posible averiguar la intensidad sísmica que puede resistir algún lugar del mundo, o que existiera alguna forma confiable -y en un rango práctico- de estimar el grado de devastación provocada por un sismo conociendo las variables que mencioné. Concuerdo en que, de existir esos datos (¿son fáciles y rápidos de conseguir?), permitirían hacerse una imagen mucho más objetiva de lo ocurrido. Aún así, sigo hallándole algo de valor a la Escala de Mercalli. Algo así como ver la cara con la que viene el médico cuando estás en la sala de espera 😉

    Saludos.

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